CUÁNDO HACER LOS MANTENIMIENTOS EN LA BICICLETA

Mantenimiento de horquillas, amortiguadores, frenos y más. ¿Cuándo hacerlos?

Hay muchas partes de nuestra bicicleta que no están a la vista, esto hace que no podamos ver el desgaste o la falta de mantenimiento de las mismas, por ello es muy importante que hagamos un mantenimiento periódico de todas ellas para evitar sorpresas en ruta y averías más caras de lo que nos gustaría.

Entenderé un uso moderado de la bicicleta como una media anual de un día a la semana durante tres horas

TRANSMISIÓN

Limpieza y lubricado de la transmisión: 

cadena, cambio (roldanas incluidas), piñones y platos: Siendo estrictos: cada vez que usemos la bici. Siendo un poco perros: una vez cada dos usos 😉

Ajuste de cambio y desviador: cuando no funcionen correctamente. Limpiar  y lubricar antes de ajustar. En el caso del cambio, revisar que la patilla de cambio no esté doblada. OJO a las roldanas del cambio: son esas ruedas dentadas que van alojadas en el cambio. Hay que limpiarlas y cambiarlas. El desgaste de las roldanas es fácil de ver, solo tenemos que fijarnos en los dientes de las mismas, con el uso, éstos tienen tendencia a afilarse, desapareciendo la “meseta” o parte superior del diente, teniendo tendencia a acabar en punta. Es una sustitución fácil de hacer y muy económica. AQUÍ el artículo que escribimos sobre las roldanas.

Sustitución de cables y camisas de los cambios: Una vez al año. Es un mantenimiento barato que hará que los cambios funcionen correctamente. Aunque no se vea, las camisas son metálicas en su interior y a causa de la humedad se oxidan, esto hace que el cable no deslice como debe.

Cambio de cadena, casete y platos: dependiendo de la calidad de la cadena pero a modo orientativo: entre 1500 y 2000 km.  Aunque no lo veamos, la cadena se va desgastando y alargando. Hay que contar con que la cadena y, sobre todo, los piñones se desgastan de forma conjunta. Esto quiere decir que si yo alargo mucho la vida de mi cadena la romperé y cuando vaya a cambiarla los piñones estarán tan desgastados que una cadena nueva no los agarrará y ésta “patinará” sobre los piñones. Para evitar esto, lo que hay que hacer es cambiar la cadena antes de que sea demasiado tarde. Para eso existen medidores de desgaste de cadena que nos indicarán el alargamiento de la misma y nos dirán cuando cambiarla. Los piñones se cambian cuando una cadena nueva no es capaz de agarrarlos. AQUÍ os dejamos el artículo que escribimos sobre éste interesante tema.

FRENOS:

Ajuste de la orientación de las zapatas de 

freno (v-break, cantiléver, caliper, etc): una vez al mes.

Revisión del estado de las pastillas (frenos de disco) y zapatas: una vez al mes.

Cambio cable y camisa en frenos mecánicos: por el mismo razonamiento que el de las camisas de cambio: una vez al año.

Sangrado de frenos hidráulicos: cuando la maneta tiene demasiado recorrido. Una forma de comprobar si hace falta sangrar los frenos es la siguiente: Ponemos la bici de píe sobre la rueda de atrás, sujetándola por el manillar, y frenamos con ambas manetas varias veces. Si la maneta tiene mucho recorrido, incluso llegando a tocar en el puño, significará que tenemos aire dentro del circuito y habrá que sangrar. Si el tacto de la maneta se mantiene invariable es que  todo está correcto.

Limpieza de pistones: en los frenos de disco hidráulicos, hay dos pistones en la pinza de freno que, como el resto de componentes, también se ensucian. Esto puede hacer que los dos pistones no funcionen de forma simultánea haciendo que aparezcan roces de las pastillas con el disco y pérdidas en la calidad de frenada. Para evitar llegar a esta situación lo suyo sería limpiarlos una vez al año.

RUEDAS

Cubiertas, una vez cada seis meses máximo,

revisar el estado de la cubierta por la zona de rodadura y sobre todo por los flancos (laterales) viendo que no asomen los famosos pelos y que la goma no está cuarteada. A las cubiertas habrá que prestarles especial atención tras periodos en los que no hemos usado la bici durante mucho tiempo. Una rueda deshinchada  apoyada en el suelo durante mucho tiempo puede hacer que la cubierta se cuartee en la zona en la que ha estado apoyada.

Fondo de llanta: una vez al año. Ese aro de plástico o tela que se coloca en la llanta para evitar que las cabezas de los radios estén en contacto con la cámara y acaben pinchándola.

Ruedas tubeless: Este sistema de ruedas también requiere de un cierto mantenimiento y sustitución del líquido sellante. Se recomienda cambiar el líquido cada tres meses, retirando previamente el viejo. En cada cambio no está de más revisar el fondo de llanta y la válvula aunque un desgaste en estos componentes se manifestará en una pérdida de presión en la rueda.

Centrado de ruedas: con el uso, las ruedas acaban descentrándose, con las vibraciones y los constantes golpes los radios se aflojan. Conviene quitar esas desviaciones lo antes posible porque es una avería que nunca va a ir a menos, al revés, irá a más así que cuanto antes la corrijamos menos tiempo y/o dinero invertiremos en solucionarlo.

Presión de las ruedas: Cada 2-3 salidas.

EJES

Limpieza y engrase de los ejes de las ruedas, ejes 

de los pedales, dirección y pedalier: una vez al año. En el caso del pedalier se pueden hacer dos, dependiendo del terreno por el que montemos y los ruidos que haga.

 

Con el mantenimiento de nuestra bici no solo buscamos un buen funcionamiento, sino que también alargamos la vida de nuestros componentes

 

 

 

 

 

 

 

SUSPENSIONES

Horquillas y amortiguador: depende de la marca y el tipo pero como norma, con un uso moderado de la bicicleta: una vez al año.

Presión del aire de la horquilla y del amortiguador: una vez al mes.

Rodamientos del basculante en bicis de doble suspensión: Una vez al año. Seguramente tendremos que llevarla al taller porque es una pieza que no es fácil de sacar sin un extractor de rodamientos.

 

 

 

 

OTROS

Limpieza y lubricación de la tija del sillín: cada tres

meses. No cuesta nada sacar de vez en cuando la tija, limpiarla lubricarla y volverla a colocar. Aunque no lo parezca, entre el cuadro y la tija entra suciedad y polvo provocando ruidos y chasquidos desagradables. Depende de a quien le preguntes te dirá que lubriques con aceite o eches grasa, para mi gusto mejor aceite, el de la cadena mismo. No está de más, también, echar una gota de aceite en los raíles del sillín para evitar ruidos y chasquidos e incluso desmontar el sillín de la tija cada 4-6 meses.

Tija telescópica: en cuanto notemos que el sistema no funciona correctamente, la recomendación es hacer una revisión completa del hidráulico, una vez al año. Si también llevamos mando remoto hidráulico, en cuanto veamos que no va correctamente y, lo mismo, cambiar el aceite al menos una vez al año.

Unión entre la potencia y el manillar. El polvo y la suciedad en este punto puede hacer que se generen chasquidos y ruidos, no está de más una vez al año quitar el manillar de la potencia y limpiar ambos.

Reapriete de tornillos. Todos los tornillos con el paso del tiempo se van aflojando, por el propio uso. Esto quiere decir que no está de más dar un reapriete general a toda la tornillería de la bicicleta cada 6-8 meses, si, a toda. De esta forma evitaremos  la perdida de los mismos en ruta, cosa más habitual de lo que creemos, y siendo una situación a veces difícil de solucionar in situ. Esto tiene especial importancia después de viajes largos transportando nuestra bici en la baca, ya sea de techo o de bola, ya que las vibraciones del viaje son muy constantes y, si el viaje es largo, muy repetitivas.

 

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